Las organizaciones deben adoptar una postura proactiva, implementando medidas como la segmentación de redes, la gestión de vulnerabilidades y la planificación de respuesta a incidentes.
Carolina Pizarro en su columna señala que los riesgos de terceros pueden tomar muchas formas, incluidos los problemas de cumplimiento regulatorio, las infracciones de datos, la inestabilidad financiera y el daño reputacional.