Por Catalina Araya, directora de Educación de País Digital.
Esta es la era donde la inteligencia artificial, la automatización y las nuevas tecnologías están redefiniendo con más fuerza que nunca la forma en que nos relacionamos. Así, nuestro trabajo, las comunicaciones y la forma en que aprendemos y enseñamos se están viendo fuertemente impactadas por estos cambios. Pero mientras el mundo avanza, muchas escuelas se van quedando atrás, dificultando la formación de las nuevas generaciones de profesionales.

La respuesta a este desafío es clara: necesitamos impulsar una transformación digital profunda en las aulas y el trabajo docente, desarrollando las habilidades correctas y repensando cómo la sociedad enfrenta los cambios desde la educación escolar. Según OCDE (2020), en Chile los docentes trabajan más horas que el promedio, pero gran parte de ese tiempo es fuera del aula. El 32% señala que su principal problema es la falta de horas para el trabajo administrativo, siendo las tareas más demandantes la de preparación de clases y evaluaciones.
Es debido a esta realidad que nace AI-Llu, el nuevo asistente virtual de Fundación País Digital (FPD) basado en Open IA que busca transformar nuestras escuelas, facilitando la transición a la era digital mediante una herramienta que permite reducir los tiempos de trabajo, promover el trabajo colaborativo y el diseño y evaluación de experiencias de aprendizaje desde prekínder hasta 4to medio, al integrar el currículum escolar y el modelo MASXXI de FPD, además de un enfoque STEAM y el Proyecto Educativo Institucional (PEI) de cada escuela.
La transformación digital es urgente, pero no puede depender solo de herramientas tecnológicas. El trabajo docente debe avanzar, integrando formación continua y competencias digitales que impulsen habilidades del siglo XXI. No preparar a este grupo de profesionales reduce las oportunidades de los estudiantes. Sin embargo, cerrar la brecha es posible si sociedad, sector público y privado asumen el desafío con medidas concretas y visión de futuro.