La Ley de Delitos Económicos y Ambientales ha impulsado a las compañías a robustecer sus modelos de prevención y compliance. Sin embargo, pese a estos esfuerzos, todas las industrias seguirán enfrentando un desafío crítico: la detección temprana de posibles ilícitos e incumplimientos.

Para responder a esta necesidad, KPMG en Chile, en acuerdo con WCS South America, anunciaron la entrada al mercado de Control AI, una innovadora solución que permite monitorear en tiempo real las operaciones internas, analizando flujos de datos y levantando alertas ante cualquier sospecha de irregularidad.
Andrés Martínez, socio líder de Consultoría Legal y Tributaria de KPMG en Chile, destacó que:
“La complejidad de las transacciones y el entorno de negocios actual requieren de alternativas avanzadas que vayan más allá de los modelos tradicionales apoyados por auditorías manuales. Los impactos en la reputación, las operaciones y la estabilidad financiera de una empresa tras un fraude pueden ser devastadores. Por eso, la clave es actuar frente a las primeras señales, antes de que el problema ocurra”.

Se trata del primer servicio de este tipo ofrecido por una “Big Four” en Chile, que combina inteligencia artificial de monitoreo en tiempo real, desarrollada por WCS -coligada de la multinacional Wesley Clover Services-, junto a la experiencia del equipo legal y forense de KPMG.
Raúl Ciudad, presidente y CEO de WCS South America, destacó que la tecnología detrás de Control AI permite un análisis masivo de los datos internos de las compañías, que se cotejan con múltiples fuentes de información pública, lo que facilita una respuesta ágil y precisa ante posibles amenazas.
“Esta nueva solución es capaz de hacer un análisis constante de las operaciones de la empresa, revisando patrones de comportamiento que podrían indicar un fraude o una conducta sospechosa. Por ejemplo, el sistema puede detectar si un colaborador está vinculado a una organización proveedora o si hay un cambio inesperado en la frecuencia de pagos. Si estos comportamientos escapan de la rutina, el software genera una alerta, que puede ser monitoreada por el equipo de cumplimiento en tiempo real, sumando la asesoría legal y forense de KPMG”.

Por otra parte, Ciudad destacó que una de las ventajas de Control AI es que también permite personalizar los parámetros de análisis según las necesidades de cada compañía. Lo interesante es que se adapta al entorno y a la estructura de cada empresa, generando alertas específicas según el perfil de riesgo y las características operacionales de cada una, modelo que se puede ir ajustando o modificando en el tiempo. Es un servicio que se hace a la medida de lo que el cliente requiere.
Una industria con alto potencial de crecimiento
KPMG, según su representante, estima que la demanda para este tipo de soluciones en Chile podría superar los US$30 millones y explicó que:
“el mercado está buscando herramientas más sofisticadas y adaptables para enfrentar los nuevos desafíos normativos. Esta solución y el servicio llegan a nuestro país a marcar un antes y un después en la forma en que las compañías enfrentan los riesgos vinculados a la posible comisión de delitos”.

Por su parte, Raúl Ciudad, presidente y CEO de WCS South America, recalcó que:
“Estamos entrando en una nueva era para la prevención de delitos económicos. Control AI no solo ayuda a cumplir con la legislación, sino que también fortalece la capacidad de respuesta de las organizaciones ante amenazas de posibles fraudes. Así, la clave está en anticiparse a los problemas antes de que afecten la operación y la reputación de la empresa o de la organización".
