El apagón de febrero, que afectó diversas zonas del país, evidenció la necesidad de que edificios y empresas adopten soluciones más eficientes y resilientes. Muchas oficinas aún operan con tecnologías obsoletas y carecen de sistemas modernos de gestión energética, lo que dificulta la estabilidad del suministro y aumenta los costos operativos.

En este contexto, Schneider Electric, líder en transformación digital de la gestión energética y automatización, presentó su estudio Reducir el carbono en el mundo real: los contratiempos de ocupación tienen un gran impacto para las oficinas comerciales. La investigación demuestra que el uso de controles de ocupación en salas de reuniones puede reducir el consumo energético y las emisiones de carbono en un 22%, sin comprometer el confort de los trabajadores.
Jason Iong, Director de Home & Distribution en Schneider Electric, señaló que:
"La implementación de controles de ocupación en oficinas representa una estrategia efectiva para optimizar el consumo de energía y reducir emisiones de carbono. Estos sistemas gestionan iluminación, climatización y uso de equipos electrónicos, evitando el desperdicio de recursos en espacios desocupados".
Los sensores de ocupación permiten apagar luces y ajustar la climatización en función del número de personas presentes, evitando consumos innecesarios y optimizando la eficiencia del edificio. Un ejemplo de esta optimización es el edificio 150 Holborn en Londres, donde la implementación de sistemas inteligentes de gestión ha generado ahorros energéticos significativos y un rápido retorno de inversión.

El estudio destaca que estas soluciones no solo son aplicables a edificios nuevos, sino también a estructuras existentes, mejorando la sostenibilidad sin necesidad de grandes reformas. Con la transición energética en marcha, la adopción de estas tecnologías se perfila como una inversión estratégica para la reducción del impacto ambiental y la eficiencia operativa en el sector corporativo.